Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

miércoles, 13 de octubre de 2010

No puedo mentirme

¡Todo es una mentira! Una fachada, una máscara de carnaval…Si, sigo pensando en ti… sigo durmiéndome mirando el ordenador por si decidieras aparecer. Sigo intentando evitar y cayendo a la vez, en algo más grande que yo. Digo que no me importas y hago el ridículo más espantoso para convencerme a mi misma de que es verdad, de que no es real lo que siento. Me da miedo. Me da tanto miedo que quiero que termine sin haber empezado. Tengo miedo de que me digas “cierra los ojos y sígueme” y, volver a dejar de ser yo para formar parte de ti y perderme a mi misma.


Pero trato por todos los medio de matar esta ilusión que crece dentro de este estúpido pecho, y solo consigo pensarte y hacer que crezca más. Me repito que estoy mejor sin ti, que no te quiero realmente… intento convencerme de que eres otro de esos muchos caprichos en mi vida… Pero nunca fui buena cuando se trata de engañarme. Y ahora no se que hacer, ¡estoy tan perdida! No quiero esperar algo que jamás llegará y terminar entregándote el corazón para que me destroces lo poco que vuelvo a tener en pie… Ya te dije que no podría soportarlo. Pero apareces a cada momento en mi mente y, aunque trato de negarte, lo cierto es que quiero estar contigo. ¡DIOS QUE PERDIDA ESTOY!

Me dicen que me aclare, que me lance a por ti… Pero, ¿qué más puedo hacer? Ya te he dado mi verdad y te he abierto mi pecho para que te quedes en él. Si, es cierto que por miedo puedo hacer o decir cosas de las que luego me arrepiento… Pero, realmente no siento nada por esas otras personas, solamente quiero que seas tú la que llene mi pecho todos los días. La que vea al despertar y antes de dormir. La dueña de mis sueños, mis sonrisas y mis lágrimas… ¿Qué debería hacer? ¿Qué tengo que hacer?... ¿Por qué amar es tan difícil y duele tanto?

No hay comentarios:

Publicar un comentario