Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

lunes, 23 de noviembre de 2009

Quisiera quererte si tu quisieras

Entras y me ves sentada disimulando que no te he visto. Yo, nerviosa, te saludo con una sonrisa tonta y un movimiento de cabeza. Entonces pasas y tu olor lo invade todo… y en un acto espontáneo y desesperado trato de respirarlo rápido antes de que se desvanezca. Te oigo hablar mientras no puedo dejar de mirarte. Y me muero de amor cuando te apartas el pelo de la cara. Entonces no lo soporto y salgo de la habitación con cualquier escusa para no saltar sobre tus labios con un beso. ¡Debería estar prohibido ser tan hermosa!

Un día quisiera tener el valor para entrar en la habitación donde tú estás, mirarte, que me mires, sonreírnos mientras todos están ajenos a aquello que gritan nuestras miradas. Entonces te cogeré de la mano y te llevaré a un sitio donde nadie pudiera interrumpirnos. Allí, a solas y sin dejar de mirarnos, te sonreiré y te besaré. Te besaré en medio de suspiros y sonrisas. Te besaré. Y te haré el amor de una forma tan tierna pero a la vez salvajemente, como si aquel sueño pudiera terminar.
Y no dejar de besarte nunca. Salir de allí y seguir haciéndote el amor con cada mirada, con cada respiración junto a ti el resto de mi vida. El resto de mi vida.
Conocerte cada día, algo nuevo de ti y quererte cada día un poco más.
Discutir una mañana por cualquier tontería y odiar lo mucho que te amo.
Apagar la luz y quedarme dormida mirándote.
Abrir los ojos y verte junto a mí.
Compartir secretos sin juzgarnos y ser cómplices de nuestra vida.
Entregarte mis lágrimas y mi felicidad.
Compartir lo malo y reírnos de lo bueno.
Morirme de amor cada vez que recorra tu cuerpo desnudo en mi cama.
Llorar tus penas y contemplarte feliz mientras ríes tus alegrías.
Oler tu vida una noche tras otra, tras otra… toda mi vida.
Llegar a vieja y seguir amándote como el primer día.
Que la pena me arranque la vida cuando ya no estés conmigo.
Estar feliz de haber tenido una vida contigo.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Repitiendo dolorosos errores

No se como debo sentirme, en contraposición a lo que siento… bueno, en realidad si lo sé. Sé que no debería sentirme así, que no debería de repetir patrón y, aun sabiéndolo, no puedo evitar hacerlo. Hay veces que creo que soy tonta y me gusta que me den golpes de este tipo porque, al parecer, nunca aprendo. Si, definitivamente creo que soy masoca o algo de eso.
¿Qué por qué? Por eso, porque vuelvo a estar “ilusionada” con alguien que no puede ser… y ahora que he salido de una, ¡No quiero otra Julia en mi vida! ¡No, no y no! Gracias. No se porqué aun pero siempre repito lo mismo. Como la canción: “siempre me voy a enamorar de quien de mí no se enamora...”. Ahora, aun no queriendo repetir, me veo haciendo las mismas gilipolleces que hacía antes. Me veo siendo complaciente con la persona que me gusta, ganándome su confianza poco a poco, conociéndola… Y lo peor es que no puedo parar esto que cada día va en aumento. Bueno… esta vez si puedo pararlo pero serían demasiados destrozos a mi alrededor: la única forma de evitar que esto crezca es dejando de ver a esa persona… huir de ella. Pero sería perder el dinero y la oportunidad de hacer algo que siempre he querido… no se. Sé que debo hacerlo, debo dar ese paso… pero por otro lado pienso: “Ey! Aguanta. En Enero cada uno se irá por su camino…” Pero de aquí a allí hay demasiado tiempo para pasar juntas. Me siento como si una parte de mi se muriera al ver que no puede ser… que repito historia… que voy a terminar igual que antes… pero mi otra mitad, cuando me mira, cuando me habla… renace con tantas fuerzas un amor que supera las razones lógicas.

…¿Entonces qué?... ¿me dedico a ser un fantasma a su lado?... demasiado difícil para todos e imposible para mi carácter. Si no podemos dejar de vernos y esto crece cada vez mas… ¿Qué hago?... ¿Resignarme? No puedo, ahora no… no estoy preparada para que me vuelvan a romper el corazón de esa manera. Ahora que por fin había encontrado todas las piezas y me proponía pegarlo… ¡Apareces tú! Tú con tus ojos infinitamente profundos… tan profundos que, cuando parpadeas creo que creas una especie de caos en el universo porque a mi me falta el aire. Y ese pelo… nunca vi un pelo tan natural y bonito. Es especial. Tu cuerpo. Tú. Pero si tuviera que elegir me quedaría sin dudar con tus ojos porque en ellos y su profundidad, está tu alma entrelazada.
…¿Ves? otra vez te estoy imaginando aquí, mirándome y sonriendo… con la fiera que vive en tus ojos acechándome y enseñándome el paraíso a la vez. …Me podría pasar la vida mirándote esos ojos tan preciosos… Me podría pasar la vida mirándote.

¡Pero no puede ser! Se repite el patrón de Julia: edad, sexo y profesión. Aun no sé como pero debo sacarte de mí antes de que esto llegue a mas y provocar otra catástrofe en mi estúpido corazón…. Ojalá enamorarse pudiera darse solo cuando eres correspondido….

Lo único bueno, de momento es que no puedo llorar: Julia se llevó todas mis lágrimas… Ahora la rabia tendrá que salir por otro lado… lo mismo intento centrarme en odiarte… pero es que ¡es tan difícil! ¿Cómo puedo odiar a alguien imperfectamente perfecto? Aun no conozco nada que no me guste de ti.

… Ojalá enamorarse pudiera darse solo cuando eres correspondido… ojalá algún día pueda terminar de recuperar mi corazón…

Pero mientras eso pasa, solo decirte que me gustas. Que me gustas y que te quiero cada día mas por motivos ajenos a mi control. Sé que no puede ser pero no sé como detenerlo.

jueves, 12 de noviembre de 2009

El arte de dormir... ¡por esto amo dormir!

Dormir (Amado Nervo)

¡Yo lo que tengo, amigo, es un profundo

deseo de dormir!... ¿Sabes?: el sueño

es un estado de divinidad.

El que duerme es un dios... Yo lo que tengo,

amigo, es gran deseo de dormir.


El sueño es en la vida el solo mundo

nuestro, pues la vigilia nos sumerge

en la ilusión común, en el océano

de la llamada «Realidad». Despiertos

vemos todos lo mismo:

vemos la tierra, el agua, el aire, el fuego,

las criaturas efímeras... Dormidos

cada uno está en su mundo,

en su exclusivo mundo:

hermético, cerrado a ajenos ojos,

a ajenas almas; cada mente hila

su propio ensueño (o su verdad: ¡quién sabe!)


Ni el ser más adorado

puede entrar con nosotros por la puerta

de nuestro sueño. Ni la esposa misma

que comparte tu lecho

y te oye dialogar con los fantasmas

que surcan por tu espíritu

mientras duermes, podría,

aun cuando lo ansiara,

traspasar los umbrales de ese mundo,

de tu mundo mirífico de sombras.


¡Oh, bienaventurados los que duermen!

Para ellos se extingue cada noche,

con todo su dolor el universo

que diariamente crea nuestro espíritu.

Al apagar su luz se apaga el cosmos.


El castigo mayor es la vigilia:

el insomnio es destierro

del mejor paraíso...


Nadie, ni el más feliz, restar querría

horas al sueño para ser dichoso.

Ni la mujer amada

vale lo que un dormir manso y sereno

en los brazos de aquel que nos sugiere

santas inspiraciones. ..

«El día es de los hombres; mas la noche,

de los dioses», decían los antiguos.


No turbes, pues, mi paz con tus discursos,

amigo: mucho sabes;

pero mi sueño sabe más... ¡Aléjate!

No quiero gloria ni heredad ninguna:

yo lo que tengo, amigo, es un profundo

deseo de dormir...




De Mara:

Para el creyente, una forma de estar más cerca de Dios.
Para el impaciente, una coma en las agitadas líneas de la vida.
Para el incorrespondido, la única forma de ser amado.
Besos deseados en un mundo donde todo es posible.

Héroes y heroínas enterrados en nuestra alma, que asoman en el subconsciente e imparten justicia allá donde crean ser necesarios.
Héroes sin criptonitas que los venzan, ni obstáculos imposibles de superar.

Pensar… Pensar… soñar con los ojos abiertos. Pensar hasta quedarse dormido, hasta que mi alma sea solo otra de las muchas amantes de Morfeo.

Desvaríos soñados y soñando.




miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cosicas de la infancia... Hoy: La tele

¿Recordáis las series que veíamos cuando éramos pequeñ@s? Yo, personalmente, solo podía ver la tele por las tardes un ratito… creo que a las nueve mi madre nos acostaba a mi hermano y a mi porque se tenía que ir a trabajar (limpiaba escuelas por las noches)… por lo que ese ratito de tarde, después de hacer los pertinentes deberes del colegio, o las correspondientes hojas de sumas y caligrafía y, volver del parque de subirnos a los árboles... Hasta las nueve lo pasábamos viendo la tele. Recuerdo también que algunos días, venía mi padre a vernos...


Se cumplen 40 años de una serie mítica para la generación anterior a la mía y la mía propia… BARRIO SÉSAMO, y este es mi pequeño homenaje a tantas tardes embobándonos para que no les diéramos el follón a las madres que nos hacían la cena.

Recuerdo personajes como Coco (y sus explicaciones del “cerca”, “lejos”…) ¿sinceramente? De mayor ves algún video de Coco… ¡y pierdes la paciencia y te dan ganas de mandarlo de una patada “LEJOS”!... También estaban mis dos favoritos: Triki (mas conocido como “el moustro de las galletas”) y el conde Draco (que nos enseñaba matemáticas… creo)… la verdad es que por estos dos sentía una atracción extraña: me daban miedo pero me gustaban a la vez… Recuerdo el debate, cuando ya mi cabecita pensante (y la de mi hermano) empezaron a eso, a pensar:



- “¡el moustro de las galletas se come las galletas!”

- “¡No ves que no! ¡que solo las rompe!...

- “¿Cómo las va a romper tonta?, ¿no ves que se las come?…

- ¡tu si que eres tonto y además culogordo!

- …¡¡¡¡¡MAMAAAAAAAAAA!!!!! Mi hermana me ha dicho culogordo..”

- ¡¡¡¡¡CHIVATO!!!!, ¡¡¡¡CHIVATO!!!!, ¡¡¡CHIVATO!!!!...



Luego también estaban Don Pinpon y Espinete de los que solo recuerdo su forma física pero ni su forma de hablar, ni nada de eso… También estaba la pareja Epi-Blas que incluso ahora, con mi edad y habiendo superado mi época “Barrio-sesamera”, reconozco que tenían sus puntazos…¡Hay videos que están de muy bien!...

Luego Espinete se fue, Don Pinpon se fue… y vinieron otros como “Elsa” (el personaje ese amarillo taaaaan parecido a los Lunnis).



También recuerdo otras de esas series matutinas, que solo podía ver a trozos durantes las vacaciones…a trozos porque, en vacaciones de verano, desde que tengo uso de razón mi madre me apuntaba a clases de natación… Series como “Oliver y Benjí” (donde un capítulo se terminaba cuando la pelota llegaba al otro lado del interminable campo), “Heidi” (que nunca me terminó de caer bien)… Luego también estaban las que estaban ahí pero nunca vi. Series como la ahora insufrible “abeja Maya” y el siempre perdido “Marco”. …. ¡que tiempos aquellos en que la tele se podía ver sin morirte de asco!... ni Belenes Eteban, ni Gran Hermano, ni gentucilla como las viejas de mi pueblo… ¡Una delicia casi!



Pero bueno… los tiempos cambian, la gente se pervierte…


lunes, 9 de noviembre de 2009

Gentes, gentucilla y gentuza.

La gente… Somos como pulgas chupa sangre en este mundo tan perro. ¡Y perdonad la expresión! Es que últimamente me están tocando mucho las narices los comentarios de las gentes de mi pueblo. Me explico: un “amigo” (entrecomillado porque hace tiempo que no lo era) me mandó un privado a mi tuenti diciéndome que hablara con mi madre y, entre otras cosas, le contara lo de mi bisexualidad. Alegaba que se estaba hablando mucho de mi últimamente en el pueblo y que no tardarían en contárselo (como dice mi amigo Santy) “alguna Maruja/ víbora mala”… Mi asombro fue bestial por dos acontecimientos:


…el primero, que después de tanto tiempo sin dar señales de vida, este supuesto “amigo” reapareciera de entre la nada para advertirme… En ese momento no sabía que hacer… con lo que le agradecí sus advertencias y le expliqué mi situación para/ con el. ¿A quien no le gusta saber que es el centro de chismorreo del pueblo?

…el segundo, por saber precisamente eso… que soy noticia. La verdad es que la sociedad siempre ha necesitado un chivo expiatorio y esta vez, me ha recaído a mi la responsabilidad de hacer cosas que den que hablar a las gentes desoficiadas del mío. La verdad es que no es la primera vez… ya una vez me hicieron madre de dos hijas rubias monísimas, y yo, como es costumbre en mi, para reírme de los que intentaban hacerme mal, a todo el que me preguntaba, le decía que era verdad y que, si me acordaba, les iba a traer una foto y todo… ¡lo mejor era cuando me preguntaban por el padre! ¿por qué? Porque cada vez decía una cosa diferente: que si me abandonó con las dos crias, que si fue una noche loca, que si me había pasado en uno de mis muchos viajes a Londres… ¡Un caso!

Pensando un poco…¡¿ahora entiendo el repentino interés de muchos por saber de mi vida amorosa?!...



Pues… señor@s convecin@s de mi municipio:



Si, soy bisexual… no me avergüenza serlo con lo que ni lo escondo, ni lo disimulo… ¡soy como soy! y a quien no le guste… ¡campo y playa! En mi familia nadie lo sabe (creo) porque nadie a preguntado. Mis amig@s por el contrario, lo saben todos. La gente de mi edad tenemos eso… que preguntamos las cosas. Cuando llegue el momento y me pregunten, no lo negaré… pero creo que es algo muy obvio teniendo en cuenta que me paso la mayor parte de mis fines de semana en Murcia capital en pubs y discotecas de ambiente. Los que me conocen, mis amigos de verdad, saben como soy y me quieren (igual que yo a ellos) independientemente de las preferencias sexuales de cada uno… ¡además! Esto de ser bi tiene la ventaja de que puedo hablar de tías y de tíos indistintamente, con mis amig@s heteros, bis y homosexuales.

A si que, para los aburrid@s que se dedican a criticar vidas ajenas, sin mirar la suya propia por miedo a lo que puedan encontrar, he de decirles que, si intentan hacerme algún tipo de daño, que cambien de estrategia porque, sintiéndolo mucho, atacando por ahí, no lo van a conseguir.

                                                                          

viernes, 6 de noviembre de 2009

Io voglio... e la mia vergogna

Han pasado ya dos semanas en las que he ido dos veces a clases de italiano: la pasada y esta. Si hablé con mi profe de sus intereses por el teatro e incluso le expliqué un poco de qué la conocía, pero no me atreví a decirle la verdad tal cual en mi blog la expongo. Hemos hecho buenas miga: me manda a por las fotocopias, le ayudo con sus problemillas con el ordenador,… pero me da mucha vergüenza cuando tengo que hacer algo delante de ella, por ejemplo ayer: nos mandó hacer un roll-playing (en italiano obviamente) sobre cómo pedir en un restaurante… pues a mí, que suelo carecer de vergüenza (según mi madre y conciudadanos que me conocen), de repente me asalta y me da muchísimo corte hacer cualquier cosa así delante de ella… (Espero que sea por mi desarrollado y ya fusionado a mi, miedo escénico…Espero) La verdad es que es una chica muy simpática y me encantan sus ojazos… Los he pedido para reyes pero este año con la crisis… no creo que me los traigan. ¡Maldita crisis!... JAJAJA!!!


martes, 3 de noviembre de 2009

Buenas noches mi amor. (2/11/09)

Buenas noches mi amor. En este balcón mirando este anochecer tan bonito y, acompañada por la melancolía, he recordado todos aquellos atardeceres que pasé junto a ti. Hace tiempo que te fuiste y aun te echo de menos.

…Hace un poco de frío y quizá pase dentro…

....pero quiero estar aquí, recordando lo que un día fue nuestro y ya no lo es. Recordando aquellos días donde éramos tan felices y aun no conocía a gente que pronto se interpondría entre nosotros. Realmente era feliz contigo a pesar de todas las discusiones y secretos que, obligadamente, debíamos de esconder a los demás. En ti encontré mi estabilidad… estabilidad… una palabra demasiado grande para una niña de doce años. Hoy pienso en ti y recuerdo tantas cosas.

 …Las estrellas son puntitos diminutos en el cielo rojo y azul, se están asomando para verme llorar…

...Te necesito a mi lado porque me siento sola y rodeada de gente y tu, fuiste lo mas real que he tenido nunca. Me hacías soñar y ponías mis pies en la tierra a la vez. Aguantabas mi mal humor, mis reproches, mi cosas de niña… y tu siempre me respondías con besos y abrazos… siempre sabías consolarme, aun cuando ni yo sabía que estaba mal. Echo de menos aquellas escapadas secretas para que nadie supiera lo nuestro… ¡mil malabares por un beso!

Contigo maduré muy deprisa y aprendí a vivir en un cuento de hadas donde ogros y madrastras intentaban quitarnos lo que era nuestro. Luego vino la oscuridad y te hice daño... muchas miradas malintencionadas, muchos actos el uno contra el otro, demasiados celos por tu parte y demasiada frialdad fingida por la mía… Perdóname. Lo malo es que me conoces lo suficiente para saber que lo hice por los dos y por eso insististe aun mas obligándome a hacer lo que hice. Lo siento. Ahora seguro que me comprendes. Tuve miedo de caer otra vez en un error demasiado doloroso para ambos. Pero no era fácil para mí tener que aparentar no quererte y ser fría contigo. Excuso lo inexcusable alegando que perdí la cabeza por alguien que no se lo merecía. Pero sabes que si te quería. Tampoco acepté tu amistad por lo mismo. ¡No podría estar cerca de ti amando a otra y engañándote! Le entregué mi adolescencia a alguien que no se la merecía y que solo me hacía sufrir… te hice daño. Me hice daño.

… el sol parece una ralla luminosa en el horizonte. Un escalofrío me recorre y mis pelos se ponen de punta… creo que me pondré una chaqueta…

Nunca pretendí cambiarte, ni mentirte, por eso tuve que romper aquel cuento. No soportaba mentirte, nunca me ha gustado la mentira, pero ocultar es una forma de mentir y yo te oculté eso que surgía dentro de mí por miedo. Miedo a tu reacción, a que me dejaras, a enamorarme de alguien que no eras tú, de alguien nuevo en todos los sentidos para mí, de ella. Puedes seguir odiándome porque soy culpable, aunque se que ya no lo haces. Ojalá me odiaras. Nos hicimos daño y perdonar es duro. Pero nos amamos como nadie y juntos, todo era perfecto.

Te echo de menos pero no quiero volver contigo. No puedo hacerlo. Ha pasado demasiado tiempo. Tu ahora has rehecho tu vida,… vas a ser papá… y, aunque sé que aun me quieres y que, con solo pedírtelo estarías conmigo, no quiero estropearte este poco de felicidad para que estés con esta niña caprichosa. Ese acto de valentía por mi parte es mi regalo por todo lo que tú me diste: te mereces ser feliz y estoy segura de que serás un papá estupendo. Siempre quisiste serlo. soy consciente de mi error pero, ¿Qué hacer cuando pierdes la cabeza por amor?... Se el daño que nos hice y te pido perdón pero, y lo sabes, no supe hacerlo mejor. Ahora quizá sepas quien es y te doy las gracias por respetarla a pesar de todo. Imagino que comprenderás muchas cosas que nunca me atreví a contarte.

… ahora el sol es solo una ilusión entre las nubes… las estrellas asoman sus ojos, y la calle se está llenando de coches que regresan a casa. …

Quería despedirme de ti antes de emprender mi viaje… Un viaje del que no se si volveré, quizá si, quizá no… todo depende del destino, de donde me lleve el viento de mi vida. Espero que algún día puedas comprender y perdonarme. Ojalá pudiera borrar mi error.

Ojalá seas tan feliz como fuimos los dos.

Ojalá algún día lo sea yo como lo fui contigo.

Guárdame en tu pensamiento, no importa si para odiarme o para quererme, con estar en tu corazón es suficiente. Tu siempre estarás en el mío pase lo que pase y, como a mi maleta, irás donde yo, surcando mares, cielos y vidas. Pero recuérdame, recuerda nuestro tiempo juntos, nuestro amor.