Mis lágrimas del corazón y otras paranoias
martes, 19 de enero de 2010
Solo pienso en ti
Solo pienso en ti. Pienso que esto es como un castigo por todo lo que he hecho malo en mi corta vida. Nada consigue hacerme sufrir tanto como el mero hecho de solo pensar en ti. ¡Y esto es como la pescadilla que se muerde la cola! Porque no puedo dejar de pensar en ti porque todo me recuerda a ti. Estás presente en cada acto de mi vida y en cada acto de la naturaleza porque, hasta las gotas de lluvia me recuerdan a ti. Esta obsesión por ti no me trae nada bueno y, a pesar de intentarlo, no puedo deshacerte de mi recurdo. Eres como un sueño que invade mi mente sin estar durmiendo. Nadie controla los sueños. Nadie controla al corazón. Me paro a pensar en todo lo malo que me hiciste con el único propósito de odiarte, pero ni eso me sale. Recuerdo tus desprecios tanto como tus momentos buenos junto a mí. Pero no puedo odiarte. Una canción de “Café Quijano” cuenta que: “Dicen los sabios que el tiempo sabe poner cada cosa en el sitio que cave…” En eso pongo mis esperanzas cuando me veo desfallecer: en que el dicen que tiempo todo lo cura. Pero ya son dos años sin ti, recordando lo malo y lo bueno y, a pesar de todo, deseando olvidarte a la vez que ¡te echo de menos tanto! Dueles en el corazón tanto y tan a menudo, que me da miedo acostumbrarme a este dolor. No se… en realidad nadie sabe nada. Todos dicen que te olvide pero nadie me dice cómo exactamente debo hacer para olvidarte. No puedo evitar pensar que no saben nada pero que pueden tener razón. Sus dudas. Tus dudas. Mis dudas. La duda. Es como una pequeña semilla que, cuando crece, da paso al miedo. Mi mente está sembrada de dudas y, aunque algunas han florecido ya y han dado algunos miedos de fruto, otras solo han quedado en la tierra de mi corazón y, aunque no florecen, siguen ahí para mi. Para mi dolor. Pero te fuiste de mi lado y yo del tuyo y esas semillas nunca florecerán porque nunca despejarás mis dudas. Estarán dormidas en la tierra de mi corazón hasta que algún día, espero que tal vez por el paso del tiempo, mueran o se pierdan en lo profundo de mi corazón.
viernes, 15 de enero de 2010
Ni lejos ni cerca.
No soporto que estés tan lejos. Creo que hace mucho que estás lejos de mi, de mi corazón, de lo que siento aun por ti, sin embargo, ahora que la distancia es real no estoy muy segura de sentir por ti lo mismo que hace tres años. Es una mezcla rara de sentimientos porque ya no siento lo mismo por ti, pero creo que si volviera a verte, todo volvería a ser igual que al principio. Por un lado… ¡me haces tanta falta! me falta tu risa, tu mirada, tu piel… Y por otro quiero que nunca vuelvas porque, aunque eres lo mas bonito de mi vida, también eres lo mas doloroso y aun dueles y, creo que lo seguirás haciendo para siempre. No se. Ahora estoy lejos de todos: lejos de mi familia, lejos de mis amigos, lejos de ti… y, aunque debería de echar de menos a mi gente y debería de tener ganas de volver, creo que aquí estoy a salvo de ti, pero… ¿Cómo puedo estar a salvo de ti si tú vives dentro de mi? Si das cada paso que yo doy. Si vas donde yo voy… Pensé que la distancia borraría tu presencia ¡y aquí estoy! en Noruega, a millones de kilómetros de todo y de todos deseando que tu estés aquí conmigo y deseando olvidarme de ti. ¡No es justo! Hay personas que están en nuestra vida, son importantes para nosotros y aún así las olvidamos, y a ti, que quiero olvidarte con todas mis ganas… o por lo menos dejar de amarte con locura, ¡no puedo! Siento que nada tiene sentido y que nunca dejarás mi alma descansar en paz, pero solo estoy segura de una cosa: de que esté donde esté, mi alma te pertenece y pertenecerá siempre porque tu eres tan grande en ella, que sin ti no tendría posibilidad de existir. Porque aún eres el motivo mas hermoso que tengo para levantarme todos los días…. porque aun, y a pesar de todo, te amo mas que a mi vida.
lunes, 4 de enero de 2010
Reflexiones de mis amores tristes
Somos tristes seres que, en nuestra soledad, buscamos el amor, esa media parte de nosotros que anda por algún lugar… ¡quizá solo exista en nuestra imaginación! Pero lo buscamos en otras bocas, en otros cuerpos, en una efímera felicidad de una noche que, al despertar, será otro recuerdo pasajero para unas sábanas húmedas… yo hasta ahora había buscado la eterna felicidad que para mi es estar junto a alguien que de verdad me ame, alguien con el que no tenga que fingir ser algo que no soy… Pero siempre me han roto el corazón. Nunca me he sentido verdaderamente amada, solo deseada. ¡Pues no! no me basta solo con el deseo… necesito poder mirarme en unos ojos y saber que no estoy sola. Necesito una mano que me ayude a levantarme cuando ya no pueda más. Necesito una vida contigo, dedicándote cada latido de mi corazón, y estar plena de saber que, igual que yo, el tuyo late por mi.
Yo, a cambio, solo prometo mi corazón y mi fidelidad… no tengo nada más… No necesito nada mas.
Pienso en todos mis intentos fracasados de tener a esa persona junto a mi… ¡Cuantos fallos!, ¡cuantas lágrimas derramadas en vano!... demasiado dolor. Demasiados sueños hechos trizas contra un suelo de realidad.
Unos nombres que desearía borrar de mi vida para siempre pero que son como tatuajes en un lugar donde no se ven pero ¡duelen tanto!… en mi corazón. Demasiados recuerdos dolorosos para tan poco corazón en pié. Por que este está completamente desecho, y me da miedo tenerte enfrente y no poder llegar a saber que eres tú por miedo a equivocarme otra vez…
Siempre el miedo se interpone en mi vida.
No busco príncipes azules ni princesas en torres que necesiten ser rescatadas… ahora la que necesitan que la rescate soy yo. Necesito que me encuentres y estar contigo…
Pero a veces creo que tu estás con otra persona, o en otro lugar muy lejos de aquí, o que ni si quiera existes… Y que estoy condenada a buscarte eternamente repitiendo con otros Lexters, otras Julias, Beas… ¡y otras tantas ilusiones rotas mas!
Incluso me da miedo encontrarte y darme cuenta de que en realidad, no eras tú o yo no era para ti.
…pero, ¿Qué quieres? solo soy una niña asustada llorando sola debajo de la cama que espera que la saquen de allí… que tu me saques de aquí.
Yo, a cambio, solo prometo mi corazón y mi fidelidad… no tengo nada más… No necesito nada mas.
Pienso en todos mis intentos fracasados de tener a esa persona junto a mi… ¡Cuantos fallos!, ¡cuantas lágrimas derramadas en vano!... demasiado dolor. Demasiados sueños hechos trizas contra un suelo de realidad.
Unos nombres que desearía borrar de mi vida para siempre pero que son como tatuajes en un lugar donde no se ven pero ¡duelen tanto!… en mi corazón. Demasiados recuerdos dolorosos para tan poco corazón en pié. Por que este está completamente desecho, y me da miedo tenerte enfrente y no poder llegar a saber que eres tú por miedo a equivocarme otra vez…
Siempre el miedo se interpone en mi vida.
No busco príncipes azules ni princesas en torres que necesiten ser rescatadas… ahora la que necesitan que la rescate soy yo. Necesito que me encuentres y estar contigo…
Pero a veces creo que tu estás con otra persona, o en otro lugar muy lejos de aquí, o que ni si quiera existes… Y que estoy condenada a buscarte eternamente repitiendo con otros Lexters, otras Julias, Beas… ¡y otras tantas ilusiones rotas mas!
Incluso me da miedo encontrarte y darme cuenta de que en realidad, no eras tú o yo no era para ti.
…pero, ¿Qué quieres? solo soy una niña asustada llorando sola debajo de la cama que espera que la saquen de allí… que tu me saques de aquí.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
