Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

viernes, 28 de enero de 2011

Pequeñas y egoístas exigencias de mi guión...

Necesito hacer manualidades… pintar un paisaje, hacer animalitos con cuentas, dibujar, customizar mis cosas, hacer un calendario para este año, ponerlo todo perdido de arcilla o cera…

Me apetece ir al cine y al teatro... y disfrutar de un concierto de música clásica o de bandas, de eso que tanto me gustan y que se me pongan los pelos de punta.

Me pide el cuerpo ir a la playa y sentarme a mirar el agua y perderme entre mis pensamientos mientras juego con la arena y oigo a las gaviotas discutir por un trozo de pescado.

Se me antoja un helado… y perderme bajo la lluvia y llegar a casa empapada y tiritando de frio, simplemente porque echo de menos esa sensación de libertad y sentir las pequeñas gotas golpeándome en la cara… sentirme parte de la tierra como siempre.

Pretendo otra vez tener esas tardes “egoístas” donde estar tirada en la cama viendo películas de llorar y disfrutar de mi soledad, es un premio absoluto.

Quiero volver a emocionarme con un libro (aunque no me guste demasiado leer) y que solo empecé a ojear porque me lo recomendó alguien que quiero, y que ahora, ese libro, me encanta.

... y empezar yo a escribir un libro que nunca terminaré.

Ansío estar sola y bailar en ropa interior por toda la casa con la música tan alta que no me oigo ni yo pensar.

Necesito ver la belleza de las pequeñas cosas que nadie mas ve… y volver a salir con los patines o la bici, e ir a lugares donde solo se escuche el murmullo de otras vidas.

Deseo que pase este periodo de represión y volver a hacer todo aquello que me apetece…. volver a sentirme plena y simplemente ser otra vez yo.

domingo, 23 de enero de 2011

Celos

Te miro y se me pone la piel de gallina… ¿Cómo puedo ser adicta a algo tan hermoso? Cuando te tengo lejos me convierto en algo que nunca he sido y los celos me consumen.


Tengo celos de tus sábanas porque te abrazan cada noche.

Tengo celos de los labios que deseas y de los que te besan.

Tengo celos de la luna que miras con tanto amor.

Tengo celos de tus miradas que gritan sin decir nada.

Tengo celos del viento porque levanta tu falda y llega donde yo no puedo.

Tengo celos de la luz que te besa cada mañana al despertarte.

Tengo celos de cada cigarro que se consume en tu boca

… ¡Tengo celos hasta de mi misma!

Llego por la mañana, y todos los días, estoy en constante tensión hasta que tú apareces por la puerta y todo cobra mayor sentido. Es como si me faltara mi droga… necesito fumar con mi mirada tu cuerpo. Me vuelvo a enredar en tu pelo y torturo mi mente fingiendo falsos momentos de pasión. Pasión en un beso… en una caricia… pasión que no existe pero que mi mente enamorada pone ahí.

Jugamos a algo que no me gusta pero que necesito como respirar. Jugamos a que me deseas, a que me necesitas, a que me quieres… Pero en este juego siempre pierdo yo y, lo peor de todo, es que no me canso de perder porque, aun perdiendo, al menos estoy contigo… Y siempre me queda ese pequeño puntito de esperanza. Esperanza que haces crecer para luego cortar.

Te tengo en mente a cada segundo y no hay nada más que desee del mundo que tenerte entre mis brazos. Y, aunque tú me digas que no tengo posibilidades me muero si no sigo intentándolo, si dejo de luchar y de estar cerca de ti.

Si, dueles como duelen todas las cosas que te rompen el corazón, pero con tu sola sonrisa o el simple tropiezo de tu mirada, haces que vuelen mil mariposas en mi estómago otra vez. Y no se muy bien nada, pero quiero volver a sentirme así, tan llena de cosas hermosas, y que luego vengas tú con tu veneno y las mates, y vuelvan a nacer y las vuelvas a matar… y así siempre… Me he acostumbrado a este juego y ya soy igual de adicta a el que a ti.

Te quiero, te quiero, te quiero… y no quiero cansarme nunca de decírtelo.

Y es que quería una vida fácil, pero parece que he seleccionado el modo experto.

lunes, 10 de enero de 2011

La luz también marchita

Aun no se porqué me siento así contigo… Me haces tiritar de frio y me subes el calor. Me llenas de dudas, de miedos, de inseguridades… Ya no se qué es lo que parece y que es real. A veces dudo hasta de lo que quiero y soy. Juegas conmigo y yo me dejo.


Ya me he ofrecido a ti con todo lo que tengo y todo lo que soy. Ya sabes que no soy rica ni perfecta. Que me cuesta mucho entregarme al cien por cien a alguien, que tengo mal carácter y hay día que no me aguanto ni yo. Pero te quiero y quiero estar contigo todos los días de mi vida adorando tus perfectas imperfecciones y dándote las gracias por compartirlas conmigo y por aguantar las mías. Y me paro a soñar en una vida contigo, en un futuro inexistente donde solo me puedo ver reflejada en tus ojos… En donde no quiero verme en los de nadie más.

Me rompes los esquemas y aun así quiero que sigas haciéndolo. Te mentiría si te dijera que no puedo vivir sin ti porque si puedo, porque lo he estado haciendo durante estos últimos 21 años… Pero si que contigo, mi vida es mucho mas sencilla y llena de luz, aun cuando te quiero mandar de una patada a la luna, aun ahí eres lo mas bonito para mis ojos y mi corazón. Sacas de mí cosas que ya había olvidado y haces brillar la parte de mí que mas me gusta con un brillo que no me deja dejar de sonreír. Solo estando contigo, viéndote como ahora mismo te miro, soy tan feliz que si me pegan los pies al suelo, ¡arranco el trozo de tierra al emprender el vuelo!

Si, quiero un 2011 contigo, pero preferiría una vida. Una vida donde fotos nuestras nos observen desde cualquier rincón de nuestro hogar. Una vida rodeada de tus brazos y tú cubierta de mis besos. Quiero esa complicidad que tenemos en una mirada, todos los días al despertar y seguir mirándote así tras cada pelea, tras cada discusión… por muchos años mas, por todos los que me quedan de vida.

Pero no puede ser… y me muero cada día un poco más al abrir los ojos y no encontrarte, al tenerte en medio de mis sueños y abandonarte en mis despertares. Al ser consciente de que tus besos nunca serán para mí, de que hay otra persona, de que nada de lo que diga o haga cambiará eso.

Y eso me marchita poco a poco.