Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

domingo, 11 de enero de 2015

¡Bienvenidos a la familia Cánovas!

Bienvenidos a la familia Cánovas!

Una familia donde nadie siente y no se valoran ni exteriorizan los sentimientos bonitos. Donde nunca se dicen cosas como 'te quiero', 'te he echado de menos', 'que alegría me da saber que estás bien', '¿estás bien?'...
No hay metas comunes, ni el sentimiento que se respira es de amor.
No me malentendais, si que somos una familia unida, de cara a los acontecimientos externos si, internamente está todo muy bien diferenciado y hasta lo más simple genera discusión.

Donde convives 25 años con unas personas y no te molestas en conocerlas o en pararte a pensar un poco en ellas más allá de lo que se ve: las acciones son acciones, sin más. No existe nada detrás de ellas y casi nadie se pregunta el por qué de las cosas, simplemente se juzgan y ya está.

Una familia llena de secretos, de "que no se entere...", de hacer las cosas por la espalda porque de cara no sientan bien.

Si, bienvenidos a MI PEDACITO de familia Cánovas. Esa que lo más bonito que tienen que decir de una persona es que 'madure' (aun sin conocerme más allá de comer juntos todos los días).

Donde la persona más cayada es la única que se da cuenta siempre de las cosas, aunque muchas veces no diga las cosas por no liarla, o no sepa cómo actuar o hacer saber que está ahí, por su edad.

Donde la más sensible es la más distante, porque no puede ser de otra manera. Cada vez la entiendo más y, a pesar de discutir a veces, es la única de todos que se que trata de entender y que está imcondicionalmente. Si si, os parecerá raro porque muchos no la conoceis ni os habeis parado a observar más allá, hablo de mi tía si.
...

Que triste que unas personas que comparten su vida a diario se conozcan tan poco y sean incapaces de expresarse libremente, sin miedo a ser juzgados y sabiéndose queridos, que al final de eso se trata una familia,¿no?

Que pena.

Ojalá algún día seamos capaces de empezar a madurar TODOS si, a conocernos un mínimo a nosotros mismos para poder empezar a conocer a los demás.
A ver que querer a alguien está más allá de la simple convivencia y que, el amor de familia, al igual que el de pareja, se cuida a diario y se gana: que nadie está obligado a quererse por llevar la misma sangre, no...y que el agradecimiento no tiene nada que ver con el cariño.
Quizá si nos pusieramos las cosas más fáciles o las hiciéramos desde el cariño, mejorarian un poco las relaciones y no saldríamos a discusión diaria. Las actitudes cambiarían y el sentiento también... aunque si después de todo este tiempo nadie ha visto el problema, no creo que nadie lo vea ya.

... creo que es hora de que TODOS empecemos a madurar si.

Con todo el cariño que me sale teneros... familia