No paraba de preguntarme y ahora lo entiendo todo...era necesario que te cruzaras en mi camino, era necesario aprender también de los errores, pero duele, duele darse cuenta que no te conviene, duele saber que eres la otra, duele saber que no te quiere de la manera que tu lo haces...y en general duele todo.
Quizás el error sea mio, quizás... por eso asumiré que no estoy hecha para compartir mi vida con ninguna persona en concreto y aunque me duela...debo de hacerme fuerte y asumir cuanto antes que no puedo.
Reconozco que me hubiera gustado ser como los demás pero...no soy como los demás, no soy nada normal y no me arrepiento de ello, todo lo contrario, estoy orgullosisima de poder decir que soy diferente.
Hoy me has echo daño, como ayer y como mañana, pero el peor dolor es el que duele en cada momento y tu sabes perfectamente como ralentizar o acelerar mi corazón.
Hoy estoy dolida...pero se que lo que duele cura y ahora lo único que deseo es que cure rápido y que quede la menor cicatriz posible, aunque he de confesarte que haré lo imposible por borrarla del todo y hacer como que tú nunca fuiste dueña de mi corazón.
Sólo te deseo la mayor suerte del mundo, yo a partir de ya no soy nada en tu vida, no soy nada para ti, y por supuesto, intentaré que tu tampoco seas nada en mi vida...tuviste tu momento...
Ahora sólo se decir que tienes tu mucho más que perder que yo...
Aún asi, te quiero
Navegante *
Mis lágrimas del corazón y otras paranoias
domingo, 31 de julio de 2011
viernes, 29 de julio de 2011
Duermes
Eres tan bonita cuando duermes. Respiras... veo como tu pecho se mueve al compás de esa respiración..
Te ves tan indefensa, tan necesitada de protección y tan llena de paz, tan llena de ti y vacía a la misma vez... Un pequeño ángel mi vida, eso eres. Y a mí se me ponen los pelos de punta solo con mirarte... me pasaría noches enteras mirándote con mi cabeza apoyada al borde de tu cama guardando tus sueños... Quisiera hacerlos bonitos, ¡los sueños más dulces del mundo!... Pero por desgracia, no puedo. No puedo ni estar ahí contigo, ni hacerlos tan hermosos como tú te mereces.... Me gustaría poder poner el mundo a tus pies princesa, pero ya no puedo hacer nada más por ti... Un adiós es un adiós y, aunque a mi me duela seguir adelante sin ti, aunque duela tantísimo, se que comprenderás que no pueda dejar de mirarte aún con estos ojos de tonta que no puede dejar de amarte...
Te preocupa perderme... ¿Perderme? Lo eres todo mi vida, lo eres todo para mí. Y jamás me perderás mientras yo siga respirando. Esté donde esté y con quien esté tu seguirás siendo mi mundo porque, como tú dijiste ayer: "¿Qué puedes hacer cuando te duele tanto hasta respirar?" Pues puedes seguir respirando... Y cada respiración mía será un te quiero que te dedique siempre a ti, aunque ya no estés conmigo, aunque ya no te pueda ver.
Eres lo más bonito que me ha pasado en mucho tiempo a pesar de todo y te perdono todo lo malo al igual que espero que tú hagas lo mismo por mí. Y, me gustaría quedarme siempre cuidando de tus sueños pero, desgraciadamente el tiempo pasa y tu debes despertar. Un día lo harás y espero que la persona que esté a tu lado sepa hacerte todo lo feliz que a mí me gustaría hacerte... tan feliz como noche tras noche sigues siendo en mis sueños.
No me olvides nunca ni dudes de que te quiero más que a nada... porque siempre serás tú. Solo tú. Mi princesa...
Te ves tan indefensa, tan necesitada de protección y tan llena de paz, tan llena de ti y vacía a la misma vez... Un pequeño ángel mi vida, eso eres. Y a mí se me ponen los pelos de punta solo con mirarte... me pasaría noches enteras mirándote con mi cabeza apoyada al borde de tu cama guardando tus sueños... Quisiera hacerlos bonitos, ¡los sueños más dulces del mundo!... Pero por desgracia, no puedo. No puedo ni estar ahí contigo, ni hacerlos tan hermosos como tú te mereces.... Me gustaría poder poner el mundo a tus pies princesa, pero ya no puedo hacer nada más por ti... Un adiós es un adiós y, aunque a mi me duela seguir adelante sin ti, aunque duela tantísimo, se que comprenderás que no pueda dejar de mirarte aún con estos ojos de tonta que no puede dejar de amarte...
Te preocupa perderme... ¿Perderme? Lo eres todo mi vida, lo eres todo para mí. Y jamás me perderás mientras yo siga respirando. Esté donde esté y con quien esté tu seguirás siendo mi mundo porque, como tú dijiste ayer: "¿Qué puedes hacer cuando te duele tanto hasta respirar?" Pues puedes seguir respirando... Y cada respiración mía será un te quiero que te dedique siempre a ti, aunque ya no estés conmigo, aunque ya no te pueda ver.
Eres lo más bonito que me ha pasado en mucho tiempo a pesar de todo y te perdono todo lo malo al igual que espero que tú hagas lo mismo por mí. Y, me gustaría quedarme siempre cuidando de tus sueños pero, desgraciadamente el tiempo pasa y tu debes despertar. Un día lo harás y espero que la persona que esté a tu lado sepa hacerte todo lo feliz que a mí me gustaría hacerte... tan feliz como noche tras noche sigues siendo en mis sueños.
No me olvides nunca ni dudes de que te quiero más que a nada... porque siempre serás tú. Solo tú. Mi princesa...
domingo, 24 de julio de 2011
Cayendo al vacío
Negro y agónico vacío... como cuando sabes que vas a caerte, te ves tropezar y no puedes evitar esa caída.
Yo ya me caí y aún sigo en ello: no se lo que me queda para llegar al fondo oscuro de este precipicio, pero cada vez veo más lejos el borde donde tropecé.
Me agobia saber que me he caido, y vivo con miedo de llegar a ese fondo que la oscuridad no me deja ver pero, por otro lado, deseo llegar ya para dejar de esperarlo y descansar al fin.
Nunca pedí caerme... Pero supongo que si te arriesgas tanto, al final te terminas tropezando.
Y yo lo sabía, no lo quería pero salté. Salté alto, con todas mis energías, como quien salta para tocar el cielo... Salté esperanzada e ilusionada aún sabiendo que existía esta caida, que era lo más seguro.
Pero cuando tenía aquella nube, mi nube, entre los dedos, esta me miró, me besó, sonrió pícaramente y se deshizo dejándome suspendida en esta caida que ya tanto dura.
Y yo, que aún la espero, que volvería a saltar con tal de otro de sus besos... Yo simplemente, sigo cayendo. Supongo que aún no he aprendido a volar.
Yo ya me caí y aún sigo en ello: no se lo que me queda para llegar al fondo oscuro de este precipicio, pero cada vez veo más lejos el borde donde tropecé.
Me agobia saber que me he caido, y vivo con miedo de llegar a ese fondo que la oscuridad no me deja ver pero, por otro lado, deseo llegar ya para dejar de esperarlo y descansar al fin.
Nunca pedí caerme... Pero supongo que si te arriesgas tanto, al final te terminas tropezando.
Y yo lo sabía, no lo quería pero salté. Salté alto, con todas mis energías, como quien salta para tocar el cielo... Salté esperanzada e ilusionada aún sabiendo que existía esta caida, que era lo más seguro.
Pero cuando tenía aquella nube, mi nube, entre los dedos, esta me miró, me besó, sonrió pícaramente y se deshizo dejándome suspendida en esta caida que ya tanto dura.
Y yo, que aún la espero, que volvería a saltar con tal de otro de sus besos... Yo simplemente, sigo cayendo. Supongo que aún no he aprendido a volar.
miércoles, 13 de julio de 2011
Despedida, triste despedida
Este curso ha sido un año especial... ¡Ha sido mi experiencia universitaria!
Pero sobre todo ha sido especial porque os he conocido a todas vosotras (Pablo tu te integras en el "todas") y se, que aunque os esté diciendo hasta luego, que tristemente para muchas, con el tiempo y la perezosa distancia esto será un adiós. Han sido muchos momentos que estoy segura nunca olvidaré... Como las clases en los puf, los momentos de cigarrillo entre las otras pocas clase a las que asistíamos, los trabajos y las tardes de prácticas, las fiestas y salidas, las cervezas... Muchos y muy buenos momentos con cada una de vosotras. Y, si hemos tenido alguno malo, yo no lo recuerdo... Ni quiero. Junto a vosotras y de vosotras he vuelto a recordar el valor de muchas cosas que para mí son importantes: cosas como el amor, la amistad, la lealtad que encierra un secreto, lo reconfortante de un abrazo... Y me gustaría deciros algo a cada una de vosotras asi es que así haré con vuestro permiso:
ANA Y AZAHARA: Gracias por vuestra amistad desinteresada y vuestro apoyo siempre. Y por estar ahí cuando más os he necesitado. Por ser mi sonrisa cuando se me olvidaba sonreír, x aguantar mis noches de monsergas y paranoias... Y a pesar de todo seguir aquí siempre haciéndome sentir arropada y querida. Por todo. Gracias.
PABLITO: Porque has sido como un pequeño hermano para mi, de custodia compartida entre todas eso si. Por hacerme reír y acogerme siempre en tu casa... Y por tu predisposición siempre ante mis locuras (esto va sobre todo por lo pablito-gaga) y por ser la mejor amiga con cosito del mundo. Vales mucho cariño, no lo olvides.
SUSANA Y ALICIA: bueno... Vosotras habéis sido quizá con las que menos relación de todas he tenido pero los momentos que hemos compartido han sido bonitos también... Y sobre todo dibertidos. Muchas anécdotas se me vienen a la cabeza: como las partidas al Uno, los bailes de Alicia, los "es broooomaaa!" de Susana... Sois mis compañeras de puf, y eso no lo olvidaré seguro. Gracias también. Y por último
YOLANDA, mi mayor quebradero de cabeza este año: bueno... ¿Qué voy a decir de ti que todos no sepamos ya? Has sido confidente, amante, maestra, alumna, por desgracia enemiga y una de mis mejores amigas a la vez también... Y todo, lo has sido todo. Y aunque ya las cosas no estén bien quería darte las gracias x ese pequeño y feliz trozo de pasado que nos une. Gracias por haber sido mi motivo más bonito para empezar el día. Que te quiero muchísimo a pesar de todo y que siempre vas a ser mi pequeña princesa consentida... Por muchos años que pasemos lejos la una de la otra, porque ten por seguro que jamás te olvidaré. Que siempre te he querido y se que siempre te querré.
Y bueno... Que estoy orgullosa de poder llamaros compañeras pero aún más de llamaros amigas y sabed, que esté donde esté, y pasen los años que pasen que podéis contar conmigo. Que siempre iréis en mi recuerdo, en mi corazón. Que os quiero. No me olvidéis.
Yolanda, Ana Ester y Azahara
Pero sobre todo ha sido especial porque os he conocido a todas vosotras (Pablo tu te integras en el "todas") y se, que aunque os esté diciendo hasta luego, que tristemente para muchas, con el tiempo y la perezosa distancia esto será un adiós. Han sido muchos momentos que estoy segura nunca olvidaré... Como las clases en los puf, los momentos de cigarrillo entre las otras pocas clase a las que asistíamos, los trabajos y las tardes de prácticas, las fiestas y salidas, las cervezas... Muchos y muy buenos momentos con cada una de vosotras. Y, si hemos tenido alguno malo, yo no lo recuerdo... Ni quiero. Junto a vosotras y de vosotras he vuelto a recordar el valor de muchas cosas que para mí son importantes: cosas como el amor, la amistad, la lealtad que encierra un secreto, lo reconfortante de un abrazo... Y me gustaría deciros algo a cada una de vosotras asi es que así haré con vuestro permiso:
ANA Y AZAHARA: Gracias por vuestra amistad desinteresada y vuestro apoyo siempre. Y por estar ahí cuando más os he necesitado. Por ser mi sonrisa cuando se me olvidaba sonreír, x aguantar mis noches de monsergas y paranoias... Y a pesar de todo seguir aquí siempre haciéndome sentir arropada y querida. Por todo. Gracias.
PABLITO: Porque has sido como un pequeño hermano para mi, de custodia compartida entre todas eso si. Por hacerme reír y acogerme siempre en tu casa... Y por tu predisposición siempre ante mis locuras (esto va sobre todo por lo pablito-gaga) y por ser la mejor amiga con cosito del mundo. Vales mucho cariño, no lo olvides.
SUSANA Y ALICIA: bueno... Vosotras habéis sido quizá con las que menos relación de todas he tenido pero los momentos que hemos compartido han sido bonitos también... Y sobre todo dibertidos. Muchas anécdotas se me vienen a la cabeza: como las partidas al Uno, los bailes de Alicia, los "es broooomaaa!" de Susana... Sois mis compañeras de puf, y eso no lo olvidaré seguro. Gracias también. Y por último
YOLANDA, mi mayor quebradero de cabeza este año: bueno... ¿Qué voy a decir de ti que todos no sepamos ya? Has sido confidente, amante, maestra, alumna, por desgracia enemiga y una de mis mejores amigas a la vez también... Y todo, lo has sido todo. Y aunque ya las cosas no estén bien quería darte las gracias x ese pequeño y feliz trozo de pasado que nos une. Gracias por haber sido mi motivo más bonito para empezar el día. Que te quiero muchísimo a pesar de todo y que siempre vas a ser mi pequeña princesa consentida... Por muchos años que pasemos lejos la una de la otra, porque ten por seguro que jamás te olvidaré. Que siempre te he querido y se que siempre te querré.
Y bueno... Que estoy orgullosa de poder llamaros compañeras pero aún más de llamaros amigas y sabed, que esté donde esté, y pasen los años que pasen que podéis contar conmigo. Que siempre iréis en mi recuerdo, en mi corazón. Que os quiero. No me olvidéis.
Yolanda, Ana Ester y Azahara
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

