¡Muchas felicidades mi amor!
Por circunstancias de la vida no puedo estar ahí contigo para abrazarte tan fuerte como siempre quiero hacer, pero igualmente se que pronto podré y te mando todo mi amor con estas letras.
Esto empezó por casualidad una noche de Metro. Y allí, entre bailes y excesos de alcohol, intercambiamos tuentis y comenzamos a hablar. Entonces nos unió también un único sentimiento: la tristeza de haber perdido a alguien amado. Ambas estábamos rotas por dentro y, poco a poco, día tras día, nos hicimos fuertes la una y la otra.
Hemos hablado de tantas cosas y tantos días que ya hasta se me hace difícil pasar un día entero sin hablar contigo, sin saber de ti… y ya son casi tres meses los que nos conocemos y estamos ahí diariamente, la una para la otra haciéndonos fuertes.
No sabes la alegría que me da despertar y ver tus whatsapp deseándome un buen día, porque aunque no vaya a ser un buen día, tú haces que lo comience con una sonrisa al menos.
Y siempre me das las gracias por las pequeñas cosas que hago por ti, pero tú no ves todas las que haces tú por mí, como por ejemplo esa, hacer que empiece la mañana con una sonrisa…
Sé que la vida no te ha tratado del todo bien, que tú mereces más, que te mereces ser feliz y no dudes de que algún día conseguirás ser plenamente feliz. Y yo espero estar allí y seguir siendo tu brújula, tu norte, la guía para que no te pierdas. (aunque eso sea un poco imposible, jajajajajaja)
Y nada cielo mío, que cada día estoy más segura de que te quiero en mi vida, junto a mí para compartir mi camino.
Cada día te conozco un poco más y me gusta lo que voy viendo y lo que tú no me dejas ver aún pero yo se que está.
Te quiero mucho… muchísimo. No lo dudes cielo porque yo siempre te voy a llevar conmigo, bajo mi piel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario