Te respondo lo primero por educación y lo segundo porque creo que mereces una respuesta en nombre de aquel tiempo feliz que compartimos. Perdoné a tu recuerdo y es por eso que te respondo, pero sigo sin querer que estés en mi vida. Y hoy apareces. Apareces sin más interrumpiendo mi día, llenando mis ojos, incrédulos aún, de estas ganas de llorar.
Si, no te voy a mentir, me conoces: si que me gustaría que estuvieses aquí. Volver a los días donde todo era fácil, donde nada nos separaba, donde éramos tan felices. Esos días donde creía con fe ciega cada sonrisa de tu boca. Cada palabra que tus manos dibujaban en el aire y en mí. Éramos felices Julia y no, no fue tu enfermedad lo que jodió aquella felicidad y lo sabes.
Me mentiste. Me mentiste de la peor manera posible y, aunque por un lado siempre he entendido tus motivos, por otro lado no puedo creer que me mintieras así.
Te perdoné. Primero porque comprendía esos motivos y segundo porque sabes que no soy de guardar las cosas malas cuando hemos vivido tantas sonrisas juntas.
Me diste la oportunidad en poco tiempo de vivir muchas cosas a la vez y el regalo tan perfecto que suponía Nicolae. Y ahora estoy segura de algunas cosas sobre mí misma que no estaba: creo cosas en las que antes no creía. Contigo lo aprendí.
No, no me pidas verme porque no quiero verte. De ti solo quiero guardar los recuerdos de un pasado perfecto que siempre será tan perfecto como pasado ya.
“Perdóname. Te quiero” –dices. Y el fuego del dolor quema dentro de mí ahora mismo y no puedo dejar de tener estas ganas ahogadas de llorar.
Y me pides perdón por todo. Y es cierto que ya te perdoné, no te guardo rencor por lo que hiciste pero no quiero verte. Te odié demasiado durante un tiempo. No me podía creer que todo aquello fuera mentira… ¡Por Dios Julia! Tú sabías lo que suponía aquella enfermedad para mí…. No quiero hablar contigo Julia, todo está dicho ya y, si alguna vez quisiste esa oportunidad no tenías que haber hecho las cosas así.
Yo te lloré, te enterré, te guardé luto incluso, y te volví a llorar. Me obligaste a mentir y ahora, por tu culpa, mis amigos creen que eres una ilusión mía. Y Yolanda tiene la excusa perfecta para terminar de odiarme y eso si que no te lo perdonaré jamás. Sabías lo que era ella para mí. Sabías la relación que nos unía. Que de alguna forma me lo iba a decir, ¿porqué no viniste a verme a mí? Yo estaba aquí. Me has hecho daño por duplicado y encima de todo, lo de ella. No. Perdiste tu derecho a dar más explicaciones. No quiero verte. ¡Déjame en paz! Porque te conozco y, si hablamos podemos llegar incluso a darnos una segunda oportunidad… puedes incluso a llegar a convencerme de que lo que hiciste estuvo bien y no… no lo estuvo. Olvídate de mí Julia… ¡o mejor! Recuerda solo aquellas mañanas con Nicolae, al que sí echo de menos, donde todo era perfecto y el resto olvídalo, esto se queda así Julia, lo siento pero no hay más… no puede haberlo.
Y si sigues insistiendo en verme puede que entonces si me enfade, si te odie y mande a la mierda todo aquel tiempo feliz. No me busques más. No vas a tener tu adiós.
Siento mucho que las cosas sean así, pero no puedo hacerlas de otra manera. No sería justo para mí.
Te deseo lo mejor por dónde quiera que encuentres trabajo de nuevo y me alegro mucho de que dejes ese trabajo de mierda al fin. De que me hagas caso.
Te conozco y sé que estarás asustada por tener que empezar de cero una vida (no quiero saber dónde) y con Nicolae a cuestas. Pero eres fuerte, siempre fuiste más fuerte que yo por motivos obvios y, supongo que ahora que has pasado por algo tan duro como es esta enfermedad, verás las cosas de otra manera. Sé que será duro pero tú puedes con ello. Tómatelo como una segunda venida a España… ¿Recuerdas que siempre me contabas lo agobiada que estabas y lo mal que lo pasaste? Luego todo se calmó, ¿verdad? Pues eso, que la calma llegará a tu vida otra vez. Espero que pronto.
Te deseo lo mejor: Que encuentres ese trabajo y seáis felices los dos.
Un beso para Nicolae. Lo que más pena me da de todo esto es no volver a verle. Lo echo mucho de menos… a veces hasta a ti. Pero por favor Julia. Deja las cosas así.
Un abrazo y suerte, mucha suerte. Cuídate.
Te quise muchísimo

No hay comentarios:
Publicar un comentario