Te echo de menos. Hoy más que nunca, no sé porqué, no me ha pasado nada diferente al resto de días… Quizá sea la navidad y esa promesa de hace un año de un 2011 juntas... no se
Y esto de echarte tanto de menos siempre me obliga a buscarte, a saber de ti.
Te he visto con ella y, aunque me comen los celos por no ser yo la que iba contigo, no puedo evitar sentirme feliz por ti. Y apaciguo el fuego que me quema el alma imaginándote así, sonriendo como una vez te hice sonreír yo, pero ahora junto a ella. “Es feliz y tiene lo que quiere” –me digo- “eso es lo que importa”.
Me prometí no llorar y ya no lloro por ti, pero hay veces que extraño hasta eso. Duele tanto tenerte tan lejos mi vida.
Y hay días en que todo es normal, que pienso en ti como algo hermoso de mi vida que ya pasó… pero hay días, como hoy, que el sentimiento no es tan colorido y solo se pensarte y echarte de menos.
Sé que siempre te voy a amar así, pase lo que pase… aunque dudo que pueda pasar ya nada peor que haberte perdido así, de esta manera. Ese va a ser mi castigo para siempre por el pago a cada una de las lágrimas que te hice derramar, por cada vez que te hice daño: mantenerte viva en mis días sin poder tenerte en mi vida, una tortura y el mayor de los castigos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario