Hoy me siento feliz por haberte tenido en mi vida, me das tanto amor aún cuando no estás...
Has sido mis mañanas, mis sueños, mis tardes, mis deseos de querer cambiar el curso del tiempo… y aquel galopante corazón en mi pecho que se moría por verte.
Un efímero tú y yo. Conocerte… querernos… compartir tanto en tan poco tiempo… aprender tanto ambas… amigas… amantes… y un adiós que siempre dolerá.
Me he aferrado a ti, a tu recuerdo, tan fuertemente, que luego no he sabido soltarte… quizá porque tampoco quería soltarlo. Hoy canto y lo hago por ti. No más lágrimas mi amor, no más tristezas.
Quiero ser yo la que ahora te jure amor eterno, pero no me voy a detener ya a esperar que regreses, porque sé que no lo harás, que no volverás. Aún así te lo prometo. Sé que te irá bien, que serás feliz allá donde estés mañana. Que sabrás quererte tanto como un día te amé yo y llegarás a verte con mis ojos. Y que llegará quien ocupe tu corazón… que no seré yo.
Y sé que volveré a pensar en ti mil veces …y te veré en fotos y soltará un suspiro mi corazón… quizá una lágrima, seguro una sonrisa.
Pero hoy ya no. Ya solo me limitaré a decirte, cuando nuestras miradas no se encuentren, todo lo que siento por ti y a desearte lo mejor con cada una de mis sonrisas.
Y mientras me olvido de olvidarte, aquí estoy siempre, no lo olvides.
“…Y no hay palabras que ocupen el lugar que no supe yo llenar. Se nos ha muerto el amor. Mejor decirnos adiós sin llorar…”
No hay comentarios:
Publicar un comentario