Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

lunes, 9 de mayo de 2011

El tiempo no borra tu recuerdo

Aun recuerdo la noche que llegaste a mi vida así, tan de repente, sin avisar…Y el día que te dije que me empezabas a gustar… y cuando ese principio se convirtió en un hecho indisoluble en mi memoria. Y todas esas noches de frio solo para verte. “No puede ser Mara” me dices.


Y hoy te apartas el pelo y me miras con esa sonrisa que pones como si supieras lo que cruza por mi cabeza, y me lanzas un beso y yo me pongo roja y sonriendo, te guiño un ojo… “si tu supieras todo lo que te quiero” pienso. Sonríes, te giras y te vas. Aun con esa sonrisa mis pensamientos me reprenden “no puede ser” me dicen, y yo, aun de pie en medio de mi vida, me quedo rezándole al tiempo para que haga que te olvide rápido.

Y luego, poco a poco, fuimos convirtiendo todo eso en amistad… Amistad y complicidad: Palabras que pasaron a ser solo miradas, gestos que hacían adivinar pensamientos, sonrisas que nos hacían levantar el ánimo… Tiempo. Cercana distancia, cambio de kilómetros por palabras y noches en vela. Tiempo que pasa. Gente que aparece en ambas vidas. Sueños que terminan y otros que nacen. Tiempo doloroso, tiempo feliz. Tiempo que hizo que olvidara lo que sentía por ti.

[…]

Oigo tu voz y me sobresalto: nunca me gustaron los despertares con prisa. Me dejas sola mientras vuelvo en mí, mientras asimilo que estoy en esa habitación, mientras recorro durante un segundo todo lo que la noche anterior me hizo llegar allí. Una sonrisa cruza mi vida y comienzo a vestirme despacito. Te oigo trastear en la cocina y apresuro mis movimientos. Aparezco de repente y te sobresalto. Me siento y te veo correr de un sitio para otro “se me hará tarde” afirmas en tono solemne mientras yo te miro, solo te miro. Te miro mientras mi mente sigue soñando en esa cama, tú cama. Y ahora que se a que sabe despertarse contigo todo ha dejado de ser igual.

Te miro otra vez y siento que todo está mal, que yo no debería de estar allí, y entonces estampo mi mirada contra un frio suelo de recuerdos.

No se que siento. Solo se que quiero verte reír, que deseo estar a tu lado, que quiero tener mil mañana más como esta y seguir siendo importante para ti… Me asalta el recuerdo de que ya no soy la que antes era, de que ahora otro corazón late junto al mío y me como mis ganas de abrazarte con el desayuno.

Y hoy te vuelvo a mirar, me vuelves a sonreír y me abrazas, y me dices que me quieres y se me parte el mundo por no saber… simplemente por no saber.

Se que esto es solo una ilusión, que tu en realidad no sientes eso por mi y abro los ojos de la realidad y te veo abrazada a mí, siento tu pecho contra mi pecho y los matices de tu champú en tu pelo mojado… “te quiero mucho” me susurras y yo solo alcanzo a esbozar una sonrisa. Por un momento creí que podría ser cierto. Te aprieto aun más fuerte contra mi corazón “y yo también cariño, yo también te quiero”. Me sueltas, me das un beso en la mejilla y te vas otra vez, y me vuelvo a quedar con esa cara de gilipollas mirando al suelo.



Pero no puede ser, ya no puede ser. Y mi corazón ha estado ocupado en otros tantos de esos intentos de olvidarte, pero tu sigues estando ahí, en esa incombustible canción que suena siempre en mi MP3, al otro lado del teléfono o del chat, en cada pasito que doy… siempre estás ahí, aguantando mareas, calmas y tempestades. Tú y tu recuerdo, y este amor constante pero mutable, como el propio tiempo.

Y te prometo que jamás dejaré de oír esa canción… Aun cuando no estés, aun cuando la distancia sea demasiado insalvable y el tiempo te haga olvidarte de esta complicidad.

Te quiero, y eso jamás cambiará.

1 comentario:

  1. Muy dificilmente las cosas cambian y mas cuando se quiere a alguien, creo que es mentira eso de qure el tiempo cura las heridas, la cosa es que pensamos en eso que paso y nos llegan todos los recuerdos buenos y malos de eso estan echas las cosas lindas, de recuerdos =D

    ResponderEliminar