Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

lunes, 26 de mayo de 2008

Ya no me quedan fuerzas para seguir

Ahora siento que nada de esto tiene sentido. Me veo aquí, en la soledad de mi habitación, en la soledad de mi vida… no sabes lo que daría porque estuvieses aquí conmigo. Te siento tan lejos. No se expresar con palabras lo que siento aquí en mi pecho al pensar que ni siquiera te importo. Siempre he sido una persona fuerte y, desde la muerte de mi tía, nada ha logrado hacerme caer en los agujeros oscuros de la vida. Pero siento que sin ti, nada de lo que hago vale la pena, mi vida no vale la pena, yo no valgo la pena. No logro sacarte de mi corazón y eres una carga demasiado pesada para llevarla en silencio y no chillar de dolor. No quieres hablar conmigo. Te limitas a ignorarme o a sonreírme cuando me ves pasar. Y a mi no me quedan mas ganas de jugar a este juego... ¡necesito mi libertad! Necesito poder dejar de soñar contigo. Necesito no llorar cada vez que, como ahora, siento que no puedo continuar sin ti. Necesito salir con otras personas y no sentirme culpable de una traición inexistente... He dado mi vida por ti en millones de sueños, he pasado horas y días pensando la forma de hacerte sonreír… ¡Y ya no quiero seguir soñando! Pero no puedo ponerte fin en mis noches y de día, después de haber pasado ya seis meses, aun pienso en ti a todas horas y todos los días. ¡Se me hace tan difícil no enviarte mensajes reprochándote tantas cosas! Dueles demasiado.

Y muchas veces he pensado en que quiero terminar con todo porque no soporto este dolor, pero siempre algo me lo impide… y siempre eres tú. Pienso que ahora no te tengo pero, por lo menos, muy de vez en cuando, puedo tener tus sonrisas o tus desprecios. El verte simplemente es mi motivo para seguir viviendo. Creo que para librarme de ti debería enfrentarte cara a cara, pero tú no quieres porque te da vergüenza y yo, con el tiempo, ya no estoy tan segura de querer enfrentarme a ti. Como he dicho antes ya no me quedan fuerzas. Creo que hablar cara a cara sería la única forma de poder liberarme de esta agonía, pero tu no lo consideras necesario y, aun sin saber todo lo que estoy sufriendo, piensas que esto es un juego y que es solo una tontería… ¡que equivocada estás! Ojalá pudieras sentir lo que yo siento. Ojalá alguien te hiciera ver que necesito desesperadamente hablar contigo, que no es ningún juego y que necesito recuperar la paz y las energías para seguir con otras luchas ajenas a esto, ajenas a ti. Pero creo que ni esa persona ni ese momento llegarán, que mis fuerzas se terminarán de agotar y que me moriré de pena.

A mi amor imposible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario