León... Querías independencia, valerte por ti misma, ser valiente. Querías el mundo y ahora que lo tienes todo, ¿Aún sientes que te falta lo más importante?
… buscabas un cambio. Buscabas tú vida. Querías volver a amar y ser correspondida y en tu intento lo distes todo y fallaste ambas veces. Perdiste demasiado sí. Pero León, estas cosas no pasan así como tú pretendes. Hay que apostar sin miedo a perder, pero siempre siendo consciente de lo que pierdes y ganas. Y, como buen tahúr, has de saber cuándo parar y abandonar la partida… aunque duela. Porque te conozco León, y puedes dar demasiado y perderte a ti misma.
Ahora te toca ser orgullosa como antes lo fuiste. Te toca olvidar y perdonar, pensar en ti, en avanzar sin mirar atrás.
Ya has dado los pasos más duros: mantente firme (recuerda la caña de bambú: firme y fuerte pero flexible a la vez) porque la tempestad no ha pasado… un paso el falso puede destruir los pequeños cimientos de esta nueva vida que ahora empiezas a poseer: Tus decisiones.
Sabes lo que anhelas y como deseas que sea tu vida. Lucha contra esa parte que te hace caer y volver a pasar por donde ya pasaste. Domina esa parte de ti y dominarás tu selva.
Y no olvides, León, que rendirse es de cobardes… pero a veces ser cobardes es lo más valiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario