Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

domingo, 24 de julio de 2011

Cayendo al vacío

Negro y agónico vacío... como cuando sabes que vas a caerte, te ves tropezar y no puedes evitar esa caída.


Yo ya me caí y aún sigo en ello: no se lo que me queda para llegar al fondo oscuro de este precipicio, pero cada vez veo más lejos el borde donde tropecé.

Me agobia saber que me he caido, y vivo con miedo de llegar a ese fondo que la oscuridad no me deja ver pero, por otro lado, deseo llegar ya para dejar de esperarlo y descansar al fin.

Nunca pedí caerme... Pero supongo que si te arriesgas tanto, al final te terminas tropezando.

Y yo lo sabía, no lo quería pero salté. Salté alto, con todas mis energías, como quien salta para tocar el cielo... Salté esperanzada e ilusionada aún sabiendo que existía esta caida, que era lo más seguro.

Pero cuando tenía aquella nube, mi nube, entre los dedos, esta me miró, me besó, sonrió pícaramente y se deshizo dejándome suspendida en esta caida que ya tanto dura.

Y yo, que aún la espero, que volvería a saltar con tal de otro de sus besos... Yo simplemente, sigo cayendo. Supongo que aún no he aprendido a volar.

4 comentarios:

  1. Precioso texto...quizás porque yo también salté y sentí esas dos emociones...
    Por un lado disfruté de ese salto y disfruté de esa adrenalina y de esa felicidad absoluta pero como el dicho, todo lo que sube baja...tb me tocó bajar a una velocidad impresionante, también con esa adrenalina característica y tan distinta a la del salto...pero cariño,me siento afortunada por saltar, no me arrepiento de haber vivido al límite y haberme caído...sabes por qué?
    porque gracias a eso toqué la felicidad con mis dedos y me sentí durante unos segundos la mujer más afortunada...porque experimenté el amor y el que no ama no vive.
    Ahora si puedo decir que he vivido...porque he amado...

    Grcias por estas reflexiones, sé que detrás de cada texto hay una historia pero he de confesar que hoy me he visto en la necesidad de compartir aquí mi reflexión, porque detrás de ella también hay una historia...también hay una herida en mi corazón que con el tiempo y muy poquito a poquito llegará a ser una cicatriz que me recordará siempre que un día arriesgué, me caí y me levanté...

    ResponderEliminar
  2. "anónima" jeje... Conozco muy bien tus heridas, aunque me las enseñes poquito. Tampoco hace falta que me las muestres, se leer en tu mirada desde hace mucho, ya me conoces... Por que ya es mucho tiempo el que nos conocemos... ¿Quién iba a decirnos que 5€ iban a unirnos tanto eh? jajajajaja... (¿ves? algo bueno tiene k tener beber!) jajajaj...Y ya entonces me di cuenta de que eras una gran persona, porque nadie le presta dinero a alguien que no conoce de entrada y luego, también, porque no es que me los prestaras, es como lo hiciste cari... Eres una gran tía. Una luchadora que a veces se resigna un poco, pero que no deja de luchar a pesar de todo. Cariño, Gracia a tipor todo, porque han sido demasiados momentos bonitos: como aquellos días de biblio, las noches de metro, las tascas, los entrenamientos (que empecé a ir solo para verte y terminé aficionada al equipo, jajajaja)... Mucho cari, hsn sido muchos...

    ¿Sabes cuanto te quiero verdad mi niña? Pues no lo olvides nunca porque siempre estaré para tí. MUAAAAAK! ;) Te quiero

    ResponderEliminar
  3. oye quien es el autor de la imagen?, por cierto, bonito texto.

    ResponderEliminar