Mis lágrimas del corazón y otras paranoias

jueves, 3 de diciembre de 2009

¿Yo?, egoista desesperada

El otro día, en uno de los blogs de los que soy seguidora (Reflexiones de una estudiante budista), leí los siguiente:


“Por qué no puedo ver algo agradable, contemplarlo, disfrutarlo y ya está,
sin querer hacerlo mío (apego)?
Por qué cuando veo algo desagradable me molesta, lo rechazo, me duele (aversión)?
Por ignorancia. La ignorancia es una mente que se aferra al yo y lo estima por encima de todo. No ve las cosas como meras apariencias, como sueños.
El sufrimiento siempre procede de la mente ignorante del egoísmo.”

Estas frases, hizo que todo se moviera en mi mundo. Empecé a plantearme el sentido de muchas de las cosas que hago y siento, especialmente cuando leí el primer párrafo que dice:

“Por qué no puedo ver algo agradable, contemplarlo, disfrutarlo y ya está,
sin querer hacerlo mío (apego)?”

Quizá sea eso, quizá solo sea una niña caprichosa y lo hermoso, al igual que lo brillante para un cuervo, me deslumbre hasta tal punto que me haga perder la esencia de lo que soy y de lo que creo.

¿Porqué no puedo tener a mi alrededor personas maravillosas sin enamorarme de ellas?

… Yo que pensaba que no era para nada egoísta y… ¡mira! Ahora me doy cuenta de que si, de que soy muy egoísta.

Pero es, como le comentaba a una buena amiga hace poco:

“Puedo encajar y superar toda clase de patadas de la vida:
traiciones, soledad, muertes…
y recuperarme con a una velocidad asombrosa de todo,
pero, con lo referente a mi corazón (o sea, el amor incorrespondido),
tardo en recuperarme muchísimo tiempo
si es que lo hago.
(Sirva de ejemplo Julia).”

He ahí mi interrogante como persona en el mundo.

quizá esté tan acostumbrada a ser egoísta y a sufrir, que ya me lo he puesto por bandera… no se… es lo único en el mundo que me quita la vida, pero también, con cada persona nueva, con cada nuevo amor, con cada ilusión… me la da. ¡Lo odio tanto! pero a la vez… ¡lo necesito tanto!

… Puede que, al fin y al cabo, esa sea la chispa de mi vida.



4 comentarios:

  1. Creo que eres muy valiente.
    Los grandes saltos de crecimiento empiezan por la aceptación, aunque duelan.
    Los grandes estiramientos de crecimiento casi siempre duelen; podemos pasar por crisis de fiebre y debilidad (tantas veces, de niñas), pero siempre resurgimos más fuertes y grandes y radiantes.

    Un beso.

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  2. Piensa en una flor que encuentras en el camino...

    Admiras su forma; saboreas su perfume; acaricias sus pétalos con las yemas, con el dorso de la mano, con los labios. Te enamoras de ella. La llevas a tu corazón-mente. Te embriagas de la generosidad de la flor y de la generosidad de la vida. Agradecida, realizas la ofrenda a la Vajrayogini en tu interior y prosigues tu camino.

    A mí suele ocurrirme a menudo. Me enamoro de la flor; me enamoro de la bahía; me enamoro del sendero que comunica el Tara Center con la carretera. De los prados llenos de ovejas y toros sin cuernos. Del cementerio de Ulverston. De Ulverston. Del té que me ofreciste sin preguntar. De ti, una noche de cháchara y sexo torpe. Y enorme ternura.

    Pero no hay nada de eso que quiera llevarme conmigo.
    Y prosigo mi camino...

    (Fragmento del "Diario de una madre budista -irreverente")

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  3. =0 creo que conforme nos vamos planteando mas y mas problemas en la vida, las cosas tienen que ir cambiando y pensamos de otra forma, que bueno que haya un crecimiento en ti de esa forma uno llega y llega mas lejos, un saludito y un abrazo cuidate ok? =D

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  4. Todos somos egoístas por naturaleza y sobre todo si es por amor... no te lo tengas en cuenta... date una oportunidad seguro que te lo mereces...

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